miércoles, 6 de marzo de 2013


El internet como producción cultural, ¿una limitante o fortaleza para la sociedad del conocimiento?



Por Leidy  Johana Viera

Partiendo del texto “La dimensión cultural de la internet” de Manuel Castell, donde define la sociedad del conocimiento como un nuevo paradigma tecnológico, basado en dos expresiones fundamentales que son, el internet y la capacidad de recodificar la materia viva, es decir, el modo como se conforma conceptualmente nuestra realidad.
 
Así pues plantear una discusión acerca de qué si es, o no una limitante para la sociedad del conocimiento es una cuestión  que acarrea diversas variantes, y mas cuando se tiene en  cuenta que la tecnología siempre se desarrolla en relación a los contextos sociales, institucionales, económicos y culturales.
¿Limitante? Podría pensarse como una limitante para la sociedad del conocimiento, dependiendo de los usos que se le dé ha dicha herramienta tecnológica;  la dimensión cultural, es decir, el sistema de valores, creencia y la forma de construir mentalmente una sociedad es decisiva en las formas  y la producción de internet.




Por ello Castell muestra, a través, de cuatro culturas distintas cómo se apoyan, combinan, se reforman  y se responsabilizan éstas según sus usos unas y otras. Estas culturas son:
-Cultura universitaria: Se basa en la cultura de la investigación por la investigación, en la que la excelencia académica es lo más importante.
-Hackers: Para esta cultura la innovación es la forma de superar las fronteras, crear es lo mas importante.
-Formas culturales alternativas: son aquellas personas que encontraron en internet una alternativa de vida. Lo más importante para esta cultura es la aplicación de la tecnología a la inclinación cultural, política  y personal.
-Cultura empresarial: esta es la cultura  de empresarios con vocación de riesgo para ganar dinero.
A través, de las 4 culturas anteriormente expuestas Castell demuestra  como a pesar de ser diferentes estas culturas,  se refuerzan unas a otras  bajo un común denominador que es “la cultura de la libertad”. Mostrando como los medios  de comunicación no son  socialmente inocentes, sino que están creados por diversos y para diversos intereses y necesidades.